Viaducto Torre Chiapas. México. 2024.
El Viaducto Torre Chiapas, ubicado en Tuxtla Gutiérrez (México), se construyó para resolver los problemas de tráfico generados por el cruce a nivel entre las avenidas Andrés Serra Rojas y Salomón González Blanco. La solución adoptada fue un puente extradosado de 297 metros de longitud, con un vano principal de 90 metros y una distribución de luces de 24+29+36+90+36+2×29+24 m. Además de mejorar la movilidad urbana, el diseño permitió liberar espacio en la intersección, creando un paseo peatonal bajo el viaducto.
La tipología extradosada fue elegida frente a otras opciones por su equilibrio entre eficiencia estructural y esbeltez en un entorno urbano. El tablero, de 18 metros de ancho y 1,80 m de canto constante, está sostenido por torres de 10,75 m y ocho pares de tirantes. Debido a la alta sismicidad de la región, se instalaron cuatro amortiguadores longitudinales y apoyos especiales de neopreno para absorber esfuerzos y garantizar el recentrado del puente tras un seísmo. Los cimientos se resolvieron mediante pilotes de 1,20 m de diámetro y hasta 26 m de profundidad, mientras que las pilas adoptan una forma singular de “pajarita” para dar continuidad estética al conjunto.
En el proceso constructivo inicialmente se previó el uso de carros de avance en el vano principal para no interrumpir el tráfico, pero finalmente se optó por ejecutar todo el viaducto con cimbra tras obtener permiso para cortar la circulación. Una vez completado el tablero se levantaron las torres, se instalaron los tirantes y se montaron los amortiguadores. El proyecto fue promovido por la Secretaría de Obras Públicas del Gobierno de Chiapas, diseñado por Carlos Fernández Casado S.L. junto a Pontix Ingeniería y Construcción, y ejecutado por Grupo Méndez. En conjunto, la obra combina innovación técnica, funcionalidad urbana y seguridad estructural en una zona de elevada actividad sísmica.


